De mojadito a juez federal. Reseña.

En la obra “The littlest wetback” su autor describe como ejerció el activismo y la defensa de migrantes desde su niñez. Luego como estudiante, abogado, Juez Federal y Presidente de la Comisión de Derechos Humanos en Chicago, Illinois,EUA. El nació en Tamuín, S. L. P. El 28 de octubre de 1947. Es hijo de Eliseo Barbosa, quien cuando trabajaba en las minas de Guaxcamá, unas minas de azufre cerca de Cerritos, S.L.P. conoció a Concepción Cedillo y a Teodora, “Mamá Loli”, la mamá de Concepción. Ellas tenían una panadería. Manuel nos cuenta como su papá les repetía que ella era la razón para que le gustaran tanto las “conchas”. La pareja se casó en Cerritos, S. L. P. Ahí nació Juana, su primera hija. Después se mudaron a Tamuín donde nació Manuel. En Tamuín su familia vivió los rigores del cacique del estado, Gonzalo N. Santos y de sus secuaces. Aunque hubo algunas deferencias debido a que Saturnino Cedillo le había salvado la vida a Gonzalo N Santos cuando Magdaleno Cedillo estaba a punto de fusilarlo. Aquí una fotografía del autor con su padre, su madre  y sus hermanos/as.

De mojadito a Juez Federal.

The littlest wetback” Manuel Barbosa Cedillo.

Reseña con dedicación a su esposa Linda,

a su familia y a las muchas personas que le conocieron. 

La línea materna de ascendientes que Manuel menciona de los Cedillo en su libro fueron: Saturnino (cacique, jefe militar, revolucionario, secretario de agricultura y Gobernador de S. L. P.) Cleofas, Magdaleno, Elena e Higinia Cedillo (revolucionarios/as) hijos del primer matrimonio de don Amado Cedillo, por tanto medio hermanos de su madre, Concepción, quien fue hija del 2º. matrimonio de don Amado. También habla de María Marcos (primera mujer piloto aviador de México) pues ella e Hipólito, quien fue Presidente Municipal de San Luís Potosí de 1933 a 1934, son también personajes mencionados en la historia de la familia Cedillo.

En enero de 1948, a la edad de dos meses, Manuel cruza el Río Grande en brazos de su padre con su madre y su hermana Juana, entonces de dos años. Entran a suelo estadounidense como “mojados”, es decir, indocumentados. Desde 1953, a los 5 años de edad, acompaña a su madre a los campos de algodón. Trabajaron en una granja de un pueblo llamado Weslaco, cerca de la frontera en McCallen, Texas y en otros campos.

Su formación y desarrollo en EUA.

La vida de Manuel ha sido de estudio y trabajo. Para resumir diré que describe sus estudios en la Benedictine University, donde por cierto recibió un Reconocimiento y en la John Marshall Law School. Su práctica privada como abogado la enfocó a la Comunidad Latina por la afinidad lingüística, cultural y afectiva. Participó en varios comités dentro de los procesos electorales en Estados Unidos. Llegó a ser Presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Juez Federal de Bancarrotas en el Condado de Cook, Illinois.

La obra de Manuel incorpora personajes y hechos notables o singulares. En estos identificamos modelos o arquetipos similares a los de su familia. Esto quizá haya ocurrido de manera inconsciente. Aunque no se descarta el aprendizaje a través de las historias escritas y orales. Citando a Jung podría ser aplicable la afirmación de que “no existe una sola idea o concepción esencial, que no posea antecedentes históricos”.

En el libro, su autor hace una amplia explicación para dejar en claro que al usar el término “mojadito” no lo hace en un sentido peyorativo. Yo diría que fue el orgullo, como sentimiento en su connotación más positiva, la estima de sí mismo y su dignidad, los que lo llevaron a usar esta palabra para reivindicarla.

Mexicanidad.

Manuel se apoya, como muchos otros escritores, en el Laberinto de la Soledad de Octavio Paz, para profundizar en su origen. No se si podríamos hablar de inter y transculturalidad lo que queda muy claro es la “Mexicanidad” como un valor logrado en su obra. Cohabitan versos y frases tomadas del inglés y del español. Desde una frase en Inglés cuya traducción sería:  “Felices aquellos que tienen sueños y están listos a pagar el precio para hacerlos realidad” hasta fragmentos de canciones, versos sobre Cedillo como este que cita textualmente «Con las barbas de carranza, voy a hacer un bosadillo, pá´ponérselo al caballo, de Magdaleno Cedillo».  También usa expresiones tan mexicanas como la de “morirse en la raya” a la que alude con un sentimiento bravío muy nuestro, en la que refleja la osadía y el valor de los hombres y las mujeres de la familia Cedillo. 

 

Recursos literarios y personajes.

La obra tiene un lenguaje directo y objetivo, en algunos pasajes se identifican recursos literarios que la enriquecen. La lectura es ágil pues siempre hay matices en los recuerdos y afectos construidos y vivenciados con familiares, compañeros, amigos, profesores, jueces, activistas, líderes y muchos otros personajes en su vida. Habla del suelo americano y de las periódicas visitas a su patria por vacaciones y por trabajo.

Encontraremos referencias específicas sobre su comadre, Josefina Martínez, quien prepara las mejores tortillas, lo mismo que amistades y familiares del rancho de Palomas, Cd del Maíz. También menciona a  Walter Blalark y de cómo él apreció sus esfuerzos encauzados a mejorar el acceso y la legislación sobre los derechos humanos, el Gobernador James Thompson, el y la Congresista Robert McClory y Lynn Martin , el Senador Grotberg, Tom Corcoran, Andy Martínez y Ben Fernández, el primer candidato México-americano a Presidente de los Estados Unidos.

 

Muy especialmente menciona a César Chávez, el activista, quien lucho por mejorar las condiciones de los trabajadores agrícolas, al Dr. Salvador Nava Martínez, Jorge Castañeda, al Gobernador Fernando Silva Nieto, Presidente Zedillo, a sus amigos Frank De Avila y Mauro Ruiz. Hay un sinnúmero de referencias sobre personalidades que fueron de importancia en su vida en Estados Unidos. Aclara que de todos/as, tomó ejemplo y argumentos para responder a las expectativas de quienes le invitaron a diversos comités, asociaciones, consejos y grupos, y de quienes confiaron en sus servicios como abogado, defensor, Presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Juez Federal en el estado de Illinois. Estas experiencias le permitieron avanzar en su vida personal, familiar y profesional para continuar de manera ascendente su trayectoria en el ámbito binacional que le tocó vivir.

En la obra Manuel describe, analiza y comenta ideas y temas sobre el papel que sus familiares jugaron en la revolución en México. Los temas que manejó en Estados Unidos fueron relacionados a la migración, los derechos humanos, los trabajadores agrícolas, la práctica privada de la abogacía y la política. La voz narrativa tiene la fuerza que solo la sangre, las vivencias y el conocimiento pueden trasmitir. Nos lleva a entender otras aristas de su vida en ambos países, en especial porque vivió en carne propia el fenómeno de la migración y sus repercusiones en diversas épocas de su vida. En algunos pasajes reconoce el compromiso que asumió interactuando con personajes de la academia, la política, los derechos civiles y humanos y en el Tribunal de Bancarrotas donde llegó por sus propios méritos. En este libro se configura un mosaico de la historia, plasmó ese rasgo único, ese motor oculto que suele arrojar luz sobre las acciones de los personajes de una historia. 

Recursos literarios y personajes.

 Fueron diversas las fuentes consultadas, documentos, testimonios orales, fotografías, objetos. Cita entre estas al escritor Graham Greene, quien visitó al General Cedillo en 1938, al Dr. Dudley Ankerson, que investigó la vida del General Cedillo y entrevistó a familiares y sobrevivientes revolucionarios Cedillistas, como también Manuel lo hizo con tantos familiares y paisanos/as.

 

Poco escribió sobre la izquierda, se refirió a la que se dió en la postrevolución. Para el soporte teórico recurrió a Karl Marx, Enrique Krause y Jorge Cuesta,las frases  matizadas con sus vivencias personales expresaron  sobre el tema frases de una vigencia… aplastante, con la que coincido plenamente, como ésta, “ …México continúa con un hambre de justicia y de igualdad social,” aunque reconoce en la izquierda algunos defensores, declara que “la retórica izquierdista es para algunos un ejercicio pseudo intelectual, cuyo cinismo da a sus exponentes la satisfacción personal de sentirse superior sin la necesidad de lograr el progreso social real…

Manuel hace en la obra un reconocimiento a sus padres en sus propias palabras diciendo…“De mi padre aprendí la importancia de la bondad humana y la tolerancia, me enseñó lo que un escritor inglés quiso decir acerca de la verdadera aristocracia de los hombres: afirmando que ésta, no deriva de la riqueza o del poder, sino de vivir una vida que permite la plenitud de la dignidad y la nobleza…”

«Del lado de mi madre no se si aprendí o heredé ese deseo innato de justicia que muchos de sus familiares mostraron… al grado de arriesgar y perder sus vidas en esa búsqueda. Su valentía y compromiso con sus ideales se dio a pesar de sus orígenes humildes, fueron dirigentes en una causa que dejó una marca en la historia de la nación…”.

 

EPILOGO.

Su narrativa refleja estados de ánimo, emociones, dolor, sentimientos y satisfacciones en los caminos que recorrió. En su libro “The littlest wetback”, en español sería “De mojadito a Juez Federal” menciona a los hombres y a las mujeres en su vida reconociendo “los esfuerzos aún fallidos para patentizar el reconocimiento a quienes pueden considerarse entre las mujeres ilustres de San Luís Potosí” Por supuesto se refiere a María Marcos Cedillo, primera mujer piloto aviador, seguramente también a Elena y a Higinia, ambas revolucionarias, la primera estuvo un tiempo en prisión, la segunda, lo sabemos, fue secuestrada, torturada y asesinada.

Manuel consideró estas lecciones un valioso legado que le ha dado fortaleza y un propósito de vida que le inspiró y le dió sentido a sus esfuerzos. Seguramente como esperaba logró trasmitirlo a sus hijos y a sus nietos. Aseguraba que “La fortaleza que nos dan nuestras raíces es lo que nos mantiene cuando los vientos de la adversidad nos llaman…” sin duda que lo fue logrando, su obra es un testimonio del ejemplo de vida que no pocos celebramos…”.

Con esta reflexión termino, ha sido muy gratificante la lectura de su obra, gracias Manuel Barbosa Cedillo. Fue un verdadero privilegio esta aportación, mil gracias C.P. Alfonso Nava Díaz, estimado Rector de la Universidad de Matehuala por la invitación a comentar esta obra durante los eventos organizados con motivo de la entrega del Doctorado Honoris causa  y la develación del Mural Pictórico en esa institución para nuestro excelente amigo Manuel Barbosa Cedillo. Descanse en Paz.

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