“…ya cambiará”.
“Sodoma y Gomorra fueron dos ciudades destruidas
por Dios, debido a sus pecados, entre ellos: la violencia”.
Andrea Saldaña Rivera.
Al igual que Lot, él se dio cuenta que la gente de su pueblo era mala. Ser hombre no le había impedido reconocer el papel de costumbres y tradiciones, para humillar y esclavizar a las mujeres. (Que es perspectiva de genero y su importancia) Nos confió que desde su infancia, tuvo ese propósito: llevarse a su madre y sus hermanos/as lejos de ese ambiente. Describe la represión y el sometimiento, hacia la autora de sus días y las mujeres de su pueblo.
Ya adulto, hizo un plan para escapar. Se dio cuenta que una de las primeras barreras sería su misma madre. Estaba convencida de que algún día “todo cambiaría para bien”. Un sinnúmero de “guardianes/as” le aseguraban este final feliz: su padre, familiares, profesoras, compadres y amigos.
La frecuente embriaguez de su padre agravaba discusiones y golpizas a su esposa. Ella se esforzaba en negarlo y cubrir las huellas al día siguiente. Todas las personas en el pueblo le repetían “no hay de otra más que aguantar”, “ …ya cambiará”, “No le contestes”, “entiéndelo, ya te pidió perdón”. Ni siquiera en el Cura encontraba comprensión. Solo la escuchaba, le daba su bendición y le escupía a la cara las palabras…”Es tu cruz”, “Piensa en tus hijos”.
Bosquejando el futuro para sus hermanas/os con tal ejemplo, convenció a su madre para que abandonaran el pueblo. Regresó en la fecha planeada. Solo encontró los rezos, el llanto, un ataúd y 4 cirios alumbrando (feminicidio) ¿El homicida? Preso. Se lo informaron repetidamente los demás responsables, pidiendo un filial perdón que jamás llegaría.